María del Roxo
Su obra se centra sobre todo en desvelar el alma humana a través de la pintura, del retrato y de la figura.
Oviedo, 1969
Su obra se centra sobre todo en desvelar el alma humana a través de la pintura, del retrato y de la figura. Una búsqueda que va desde la mirada directa, desafiante y sin filtros de sus protagonistas, hasta la insinuación de una sombra, de un movimiento, de un instante en que algo está sucediendo.
Más que retratista, se define a sí misma como una contadora de historias. Colores vibrantes, fuertes contrastes, líneas atrevidas, pinceladas sueltas o matizadas, técnicas y soportes que varían en función del personaje y de la historia que nos quiere contar.

















